Expresión de solidaridad

Epidemia de malaria en el Tokuko (Venezuela)

16/06/2018

16/06/2018 Epidemia de malaria en el Tokuko (Venezuela)

"Tenía 4 años. Se llamaba Valeria. Sus padres de origen muy humilde y sin recursos nada pudieron hacer cuando la niña comenzó a convulsionar violentamente. La fiebre provocada por la malaria terminó con su vida. En el ambiente se respiraba una mezcla de dolor e impotencia a la par que incertidumbre y resignación".

Estas letras bien pudieran parecer el comienzo de una novela de suspense, pero no. Se trata de un testimonio real, doloroso y que por desgracia se está repitiendo cada vez más en nuestra misión del Tokuko.

Ayer, ¡por fin! recibí un e-mail de la Hermana Yulis, responsable de la misión indígena que las Hermanas de la Caridad de Santa Ana comparten con los Capuchinos en las "faldas" de la Sierra de Perijá, muy cerca de la frontera con Colombia. La situación es desgarradora.

"Al fin puedo enviarte un resumen de la situación en que nos encontramos. La luz va y viene, el internet se cae y es complicado comunicar", comenzaba el correo. Hasta aquí bien, diría yo que normal conociendo la precariedad de las líneas eléctricas y de comunicación que suministran luz en la zona y que a la mínima tormenta caen por falta de mantenimiento. Sin embargo, el mensaje pronto se tornó gris y preocupante. "No soy muy buena para escribir cuando me invade el dolor y me siento incapaz ante la muerte y falta de medicinas. Hoy murió otra niña". 

Hemos oído mucho hablar de la situación en Venezuela por lo que a estas alturas sonaría repetitivo hablar sobre el tema político, las grandes reservas de petróleo sobre las que cada mañana se despierta el pueblo venezolano, la desigualdad, la inflacción o el hambre, pero hoy, si que hay que subrayar y hacerlo con el dolor e impotencia que uno siente al leer estas letras que están muriendo muchos niños y niñas inocentes por falta de unos medicamentos, tan fáciles de producir y comercializar que resulta vergonzoso que no seamos capaces de hacerlos llegar al lugar donde HOY más se necesitan.   

Mi petición a la Hermana Yulis comenzaba así:
Hermana, ¿Qué está pasando en el Tokuko? 
"Hemos declarado ya una emergencia y una epidemia, pues mas de un 80% de la poblacion ha sido infectada y afectada por la malaria.
Los fuertes dolores de cabeza, la alta temperatura que lleva al delirio y a veces a las convulsiones y el frío tan intenso hace que las personas dejen de comer, se deshidraten y pierdan peso. Todos los dias tenemos en el ambulatorio mas de 150 personas en filas esperando por que se les haga la analítica y solo hay un enfermero que hace ese trabajo, por lo tanto si te haces la muestra hoy y te dan el diagnóstico dentro de dos días... hasta ese dia sigues padeciendo la enfermedad sin ser atendida. A esto se suma que las pastillas que se dan son preventivas... -no curan- solo alivian y hace que dentro de 10 o 15 días te repita y por lo que vamos viendo se repite de manera mas fuerte.

Esta epidemia está afectando a toda la población, niños, ancianos, jóvenes y adultos.... las personas que viven en las montañas despues de caminar 5, 7, 9 o más horas con fiebre y frío llegan al ambulatorio y ya no hay medicamentos. Deben ir a machiques y allí solo les dan las pastillas preventivas".

El pasado día 25 de abril se celebraba el día mundial de la malaria. Un conocido medio de comunicación titulaba así el evento: "Día de la malaria: Venezuela, Burundi... ¿preparados para el paludismo?"... La OMS cuantifica en un 30% la mortalidad que produce esta enfermedad. En cifras globales la infección alcanzó a 212 millones de personas y causó la muerte a 429.000 enfermos. Los menores de 5 años constituyen el grupo de mayor riesgo alcanzando cifras de un 70% de las muertes indicadas. 

Hasta no hace mucho las cifras indicadas se referían fundamentalmente a países de África. Como vemos en el titular anterior, los índices de control de la malaria han crecido de forma desorbitada en Venezuela. "Los casos de malaria se han disparado en el país dado que se ha producido una reducción drástica de las campañas antipalúdicas" asevera Pedro Alonso, director del programa de paludismo de la OMS.

Si nos fijamos en el pequeño entorno (frente a la extensión del país) en el que trabajan las Hermanas, podemos comprender fácilmente lo que está pasando.

Dice la Hermana en su comunicado que "Desde el mes de marzo las hermanas fuimos denunciando el tema pero los caciques, por miedo a los politicos, a perder sus beneficios y quedarse sin la comida que les da el gobierno, no hicieron caso y fueron tomando otras decisiones bastantes pasivas, pidiendo pastillas. Recibían poquísimas y se terminaban en el mismo día. De hecho ahora llevamos más de tres meses con medicina preventiva que no cura y en muy poca dosis. Se da el tratamiento para 3 días y debe ser al menos para 7 para que sirva de algo. Se nos dijo y afirmó que no había pastillas y que las maquinas de fumigación estaban dañadas, no había veneno ni combustible para nada. Se escribieron cartas y reuniones. Muchas, pero nada de compromiso".

Hoy, Venezuela registra el mayor incremento de casos de malaria producidos en todo el mundo. Aunque el gobierno no publica las cifras oficiales sobre esta situación, la epidemia y la tragedia motivada por falta de medicamentos la OMS cifra en aproximadamente medio millón el número de personas afectadas por paludismo al año.

Cuanto más nos acercamos a la zonas pobladas por gente humilde más se acentúa el problema. En el Tokuko conviven dos culturas: los yukpa y los barí (antiguos motilones). La mayoría de viviendas son antiguas construcciones de adobe, caña y paja. Comen lo que la tierra les da y cuando la tierra no se lo quita y lo que les sobra bajan de la montaña para venderlo a las poblaciones cercanas. La vegetación desordenada, la abundancia de ríos y riachuelos y en muchos sitios la suciedad provocada por un "crecimiento desordenado" (latas, plásticos, ... tirados en cualquier sitio), son un excelente caldo de cultivo para el desarrollo de macro-poblaciones del mosquito que propaga la enfermedad. 

Cuando hace años conocí a Yulis, era misionera en un poblado de la amazonía brasileña. Organizaba unos espacios de entretenimiento infantil y la recuerdo de esos días cuando cantaba en brasileiro canciones compartidas con los niños y niñas mientras repartía las galletas para la merienda.

Intento leer su e-mail poniendo por medio esas imágenes y le pregunto por los pasos que se han dado y lo que se puede hacer. 

"Después de varias reuniones hemos invitado a todos a realizar una marcha en defensa de nuestros derechos. Las Hermanas pedimos a los líderes que fueramos a la "toma de la carretera Machiques Colón", que es una de las arterias viales mas importantes pues comunica con Colombia y otros Estados y como era el viernes que hay mayor afluencia de carros decidimos irnos y cerrar hasta tanto fueramos atendidos en nuestras peticiones, que básicamente son tres:

-Recibir un tratamiento completo.
-La fumigación.
-Definir a las personas que nos ayudarán en la atención de los pacientes. 

Las reuniones fueron bastantes participativas, algunos cocinaban, otros preparaban el agua, pancartas, leña, machetes, carros... era casi imposible la "tranca" porque no tenemos ni carros ni gasolina; sin embargo aparecieron tres camiones y salimos a las cuatro de la mañana hacia Machiques. Allí esperamos a juntar a la gente y a las ocho de la mañana con palos, árboles, latas y pancartas cerramos la avenida hasta las cuatro y media de la tarde.

No ha sido nada fácil tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos toodos para combatir esta enfermedad y exigir de las autoridades. Las Hermanas vamos reuniendo a la gente, concienciándoles sobre sus derechos e invitándoles a perder el miedo ante la opresión del gobierno... Vamos llevándoles al ambulatorio cuando son tan pequeños o mayores y no se pueden valer por si mismos. Hay familias en la que todos están enfermos. Allí acudimos las Hermanas.

Las ex-alumnas del Colegio el Pilar de Maracaibo, nos donaron pastillas y medicinas. Aquí ha sido la multiplicación. En el pueblo solo había lo que donaron y desde allí priorizamos la atención a los bebés, embarazadas y ancianos. Hoy ya no tenemos NADA y la gente viene hasta aquí para anunciarnos que una u otra familia nos necesita.  Está siendo muy difícil.

Otra cosa que estamos haciendo es acompañar a las familias de las personas que han muerto. En nuestra casa se realizan todas las reuniones para buscar soluciones o exponer situaciones que claman urgencia.

Después de la tranca, conseguimos negociar con la Guardia Nacional, ya qeu no aceptamos las propuestas del gobierno.
Esa misma tarde en el Comando de la Guarda nacional aparecieron las tres bombas para fumigar, vinieron a la comunidad cinco personas para ayudar y trajeron los medicamentos. Llegamos a las nueve de la noche a la misión con tres carros militares, una doctora y un lote de medicinas y laminas... ya estan fumigando y aquí en la misión acogemos y alimentamos a los que trabajan en la fumigación. 

Ya no hay medicamentos, no tenemos más. Ha muerto otra niña".

Claves que debes conocer sobre la malaria:

1-El paludismo es una enfermedad parcialmente mortal pero es prevenible y curable.
2-Los síntomas -fiebre alta, dolores intensos de cabeza, escalofríos...- suelen aparecer 10 ó 15 días después de la picadura.
3-Afecta sobre todo a los más pequeños, mujeres embarazadas y personas sin recursos.
4-En 2016 se dedicaron 2.700 millones de dólares para tratar esta enfermedad. La mitad de lo necesario.
5-Es la tercera enfermedad que más muerte causa entre niños tras la neumonía y la diarrea.
6-Dormir bajo una mosquitera tratada con insecticida es la mejor solución para prevenir la picadura.

DONACIONES...

Número de Cuenta: ES68 0075 0006 0407 0271 3158  (Banco Popular)
(Indicar en el concepto: Emergencia Venezuela)

Luis López
Director de Marketing

 


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